Ya sea que se trate de cien metros de tuberías o mil piezas de plástico, la extrusión de plástico es un uso frecuente en la industria actual de plásticos porque está disponible y es fácil trabajar con ella.

El proceso de extrusión de plástico implica fundir el material plástico, forzarlo en un molde para darle forma en un perfil continuo y luego cortarlo a la medida.

El proceso es una buena opción para aplicaciones que requieren un producto final con una sección transversal constante.

El bajo costo y las altas tasas de producción lo convierten en una opción de fabricación común para productos como tuberías, láminas de plástico, burletes, aislamiento de cables y cinta adhesiva.

Antes de comenzar el proceso de extrusión de plástico, debe obtenerse la maquinaria y los suministros adecuados, específicamente una máquina de extrusión de plástico.

Este dispositivo es una máquina bastante simple que facilita el proceso de extrusión de principio a fin.

Los componentes principales de una extrusora de plástico incluyen una tolva, un cañón, un destornillador y un motor de accionamiento por tornillo.

El segundo componente más importante es el material termoplástico en bruto destinado a la extrusión.

La mayoría de las operaciones de extrusión dependen del plástico de resina (pequeñas perlas sólidas) para permitir una carga simple y tiempos de fusión rápidos.

Los materiales plásticos comunes utilizados en el proceso de extrusión incluyen poliestireno (resina de estireno para dar origen a las láminas de estireno) de alto impacto (HIPS), PVC, polietileno, polipropileno y ABS.

El componente final necesario para la extrusión de plástico es la matriz.

El troquel sirve como molde para el plástico: en la extrusión de plástico, los troqueles permiten un flujo uniforme del plástico fundido.

Por lo general, los troqueles deben ser hechos a medida y pueden requerir un tiempo de preparación adicional antes de comenzar el proceso de fabricación.

El proceso de extrusión de plástico comienza con la colocación de la resina en bruto en la tolva de la extrusora.

Si la resina carece de los aditivos necesarios para la aplicación particular (como inhibidores de UV, antioxidantes o colorantes), entonces se agregan a la tolva.

Una vez en su lugar, la resina es alimentada por gravedad por la garganta de alimentación de la tolva hacia el interior del barril de la extrusora.

Dentro del barril hay un tornillo largo y giratorio que alimenta la resina en el barril hacia la matriz.

A medida que la resina se mueve dentro del barril, está sometida a temperaturas extremadamente altas hasta que comienza a derretirse.

Dependiendo del tipo del termoplástico, las temperaturas del barril pueden oscilar entre 200 y 270 grados centígrados.

La mayoría de los extrusores tienen un barril que aumenta gradualmente en calor desde el extremo de carga hasta el tubo de alimentación para permitir una fusión gradual y minimizar la posibilidad de degradación del plástico.

De esta forma se comienza el proceso de extrusión obteniendo así desde láminas, diversos perfiles y formas hechos con diversos tipos de resinas para obtener a su vez diversos tipos de plásticos.