El fin de semana pasado estuve en unos hoteles en Veracruz  donde estuvimos llevando acabo unos seminarios de manejo e incremento energético con el motivo de poder aumentar la productividad de todos nuestros alumnos y ayudar así a que sus vidas se mejores substancialmente. Los procedimientos de estos seminarios son unos que salieron de mi propia experiencia además de una conglomeración de conceptos que he aprendido de muchísimos metros en la materia. Mientras que muchas personas pueden enseñar estas doctrinas con procedimientos esotéricos mientras que los nuestros son meramente científicos y comprobables todas y cada una de las veces.

Algo que no es ninguna ciencia pero es una verdad universal, la energía del ser humano como cualquier ser vivo proviene de los alimentos que se consuman ya que en estos se encuentran las calorías que en si se trasformarán por el cuerpo en energía para poder enfrentar los desafíos del día a día general. Dentro de la rama alimenticia cabe destacar que no hay mayor fuente de energía que aquella que puede y debe de otorgar el desayuno. Pese a muchas creencias, el desayuno debe siempre de ser extenso y roco en calorías y proteínas para subsidiar el cuerpo.

Se debe saber también que aunque uno se encuentre a dieta, también se debe de poner un gran énfasis en el desayuno y debe de ser igualmente te extenso para que para una persona que se encuentre en un estado a dietético – es decir no a dieta- ya que los regímenes de aquellos que se encuentran en problemas de peso y en aquellos quienes no deben de ser muy parecidos. Esto es debido a que ambos dos deben comer bien y complementar con un buen régimen de ejercicio, de lo contrario nada servirá en ninguno de estos dos polos.

Esto significa que aquel que quiera perder peso con solo dieta no lo lograra de manera decisiva, lo mismo sucederá a aquellos quienes quieran ganar energía, ya que ambos necesitaran alimento y ejercicio para poder conseguir sus hechos. La respuesta tampoco esta en comer mucho o poco sino comer bien y comer bien significa alimentarnos 5 veces al día en proporciones pequeñas de alimentos ricos en egregias y proteínas. Muchas personas por ignorancia y por intentar seguir una aparente lógica cuantitativa optan por reducir su inducción de alimentos para reducir sus calorías.

Esto se debe a que entre menos veces comamos al día mas nuestro cuerpo resguardara la poca grasa consumida convirtiéndola poco a poco en una masa bastante incomoda que acaba con las ganas de hacer dieta. Por el otro lado, aquel que quiera obtener energía por el consumo de muchas calorías a la vez solo perderá lo que busca debido a que los sistemas digestivos se entorpecen cuando es mucho lo que deben triturar.

Por esta razón simplemente se debe de comer cinco veces al día porciones pequeñas –menos el desayuno- y complementarse con un buen ejercicio, solo así se conseguirá energía y forma.