¿Te ha pasado que a veces requieres de cierto empujón o la opinión de una persona para tomar acción?

Y esto puede ser desde el levantarte con ánimos, hasta el empuje de una persona para hacerte notar que algo no anda bien.

Algo que pudiera ser tan obvio para una persona, no lo será para otra.

Tomemos por ejemplo la caída de cabello en las mujeres. Tengo una muy buena amiga que desde hace tiempo se le comenzó a caer el cabello y si bien le preocupaba, no veía que hiciera algo al respecto más allá de peinarse.

En alguna ocasión le compartí el dato de una muy buena clínica de tratamiento capilar y tal cual le dí la tarjeta, la guardó en su gaveta.

Tiempo después, una compañera de trabajo con cabello ralo le preguntó qué estaba haciendo con respecto a la pérdida de su cabello.

Claramente noté su incomodidad, como si alguien le hubiese arrancado la ropa y estuviese parada allí en público, desnuda… Lo curioso es que con esa pregunta, esa chica le hizo el mayor favor a mi amiga.

Esa conversación marcó un punto de inflexión para ella.

La energía que dirigió para negar su problema alimentó una búsqueda de respuestas. Por lo que retomó mi sugerencia… aquella que dejó en el cajón de su escritorio e inmediatamente marcó a la clínica de tratamiento capilar que le sugerí.

Cuando mi amiga tuvo sus primeras sesiones y comenzó a usar el tratamiento capilar no solo dejó de caerse el cabello, sino que comenzó a crecer nuevamente.

Si bien no fue mucho, quizás un 20% significó todo para ella.

Si bien muchos productos prometen restaurar el cabello perdido, la idea es encontrar aquellos tratamientos que interfieren con la destrucción del folículo provocada por la dihidrotestosterona.

Habrá que tener mucho cuidado sobre el tipo de tratamiento a elegir ante la caída de cabello cuando se es mujer.

Por ejemplo, en los tratamiento a base de medicamentos se llegan a usar drogas que resultan ser bloqueadores de andrógenos.

Este tipo de drogas no se pueden usar durante el embarazo y por esta razón, tanto los médicos como las mismas compañías farmacéuticas son reacias a comercializarlas con mujeres.

Soluciones alternas como por ejemplo una solución de minoxidil al 2% está aprobada para su uso en mujeres y está disponible en farmacias sin receta médica.

Es un líquido que debe aplicarse sobre el cuero cabelludo dos veces al día.

Una solución del 5% también está disponible para hombres, pero no está aprobada para su uso en mujeres ni se ha demostrado que sea más efectiva para ellas.

Por lo tanto, las mujeres probablemente deberían resistir la tentación de comprar una fórmula más fuerte pensando que más es mejor.

Sin embargo, cualquier cosa que tenga ya una forma de medicamento, lo ideal es considerarlo con un médico o especialista de la caída del cabello.

Por otro lado, hay que ser realistas y en general las mujeres necesitan adaptarse a sus expectativas: no se verán como Lady Godiva en dos semanas.

En general, las mujeres pueden ver una mejora en algunos meses, pero necesitarán ser constantes con sus tratamientos capilares para ver resultados completos.