La mayoría de las personas que consideran la restauración quirúrgica del cabello no conocen el alcance y las dificultades de esta especialidad médica.

Mientras que algunos pacientes pueden comprender la ciencia básica detrás de estos procedimientos, pocos son conscientes de la estética y el arte necesarios para realizarlos bien.

Y no todos los médicos que dicen realizar el procedimiento son tan hábiles como deberían ser.

¿Esto por qué sucede?

La cirugía que se realiza requiere mover cabello donante a una región donde no escaso o nulo pelo.

Para realizar con éxito este proceso el especialista limpia el cuero cabelludo en donde se realizará un nuevo implante e infunde medicamentos para adormecer la parte posterior de la cabeza.

De acuerdo al especialista o lo acordado con el paciente, se elegirá una de dos estrategias para el trasplante: cirugía de tira folicular unitaria (FUSS por sus siglas en Inglés) o la extracción de unidad folicular (FUE por por sus siglas también en Inglés).

Ambas técnicas son igual de efectivas solo cambia la forma de realizar el trasplante y a su vez esto también cambia en cuanto a la comodidad y recuperación del paciente.

Si el especialista utiliza la técnica FUSS, entonces tomará un segmento de piel de 6 a 10 pulgadas de la parte posterior de la cabeza.

Cierra el cuero cabelludo de la parte donante quedando la región rápidamente cubierta por el pelo que la rodea.

La tira de pelo extraída tendrá aproximadamente entre 500 a 2,000 de injertos ya sea con un cabello individual o solo un par de pelos en cada uno.

En contraparte, en la técnica FUE el especialista afeitará el cuero cabelludo a trabajar y eliminará uno a uno los folículos capilares de la zona.

Estas son las dos diferencias sustanciales entre una técnica y otra, ya de ahí ambas coinciden al colocar los injertos.

Esto consiste en crear agujeros o hendiduras con un bisturí haciendo la tarea mucho muy pesada y por lo tanto se requiere ser todo un especialista para colocar con delicadeza cada injerto en cada uno de los agujeros hechos.

Este es el fino arte que un buen especialista debe dominar.

Por lo tanto, el marketing llamativo y los argumentos de ventas de alta presión dominan el campo, lo que hace que la toma de decisiones verdaderamente objetiva y racional a veces sea difícil.

En general, la restauración o el trasplante de cabello se maneja no tanto como la especialidad médica que es y que sirve a los pacientes, sino como un negocio que sirve a los consumidores.

Vemos que la restauración capilar incluye técnicas quirúrgicas y no quirúrgicas.

En cuanto a la restauración quirúrgica del cabello incluye el trasplante de cabello como vimos en las técnicas FUSS y FUE entre otras técnicas, aunque es importante aclarar que existen algunas que no son recomendadas por ejemplo por la Asociación Americana de Pérdida de Cabello en los Estados Unidos.

Y son este par de técnicas que se usan para el tratamiento para la calvicie.

En este sentido, la AHLA respalda completamente la restauración quirúrgica del cabello para aquellos candidatos que pueden beneficiarse del procedimiento.

Sin embargo, es importante señalar que solo hay un puñado de cirujanos calificados y personal quirúrgico que realizan cirugía de restauración capilar tanto en los Estados Unidos y en todo el mundo.

En cuanto a las técnicas no quirúrgicas se tiene el tratamiento de electrotricogénesis o productos bio-tecnológicos ambos bien manejados en clínicas como Nuhair.

Vale la pena saber qué preguntas hacer durante las consultas, así como qué buscar y qué evitar al elegir un cirujano de restauración capilar.