La vida es un espacio de tiempo y espacio que es completamente impredecible mara la mayoría de los seres humanos comunes y corrientes, aunque algunos sean muy buenos para predecir los acontecimientos que han de venir de la mejor manera posible y acertada por medios de buena observación y estimación. Sin embargo, inclusive los mejores observadores y calculadores no saben siempre que es aquello que se esconde detrás de la puerta del tiempo. Por esta razón, la mejor postura que se puede tener ante aquello que ha de venir, es la aceptación de lo que se encuentra fuera de nuestro control.

Esto lo digo debido a que casi cada año se escucha sobre alguna cosa imprevista o improbable que toma su curso natural. Un ejemplo bueno de esto es algo que sucedió hace tres días cuando recibimos la noticia de la muerte de nuestro proveedor de varillas quien aparentemente había fallecido en un hospital durante las horas de la madrugada. En un principio pensé que esto era una broma o mas bien un malentendido que suele terminar en un teléfono descompuesto como bien suele suceder. Sin embargo,  desafortunadamente resulto ser todo muy cierto.

Cuando escuche esto y verifique que era verdad, me sucedió lo que a muchas personas les sucede cuando alguna persona a quien conocen abruptamente parte de este mundo,  esto siendo el recordar todos los momentos por mas insignificantes que estos fueran en aquel momento, momentos que inmediatamente ganan un gran valor que solo algo como la muerte puede traer, lo que suele ser un recordatorio de lo poco que valoramos los momentos presentes por mas banales que parezcan en tiempo presente.  Después de esta fase, todas las piezas comenzaron a salir a la luz en mi mente debido a deducciones y pensamiento critico.

La primera pieza que llego a mi cabeza, fue el hecho que no le veía hace algún tiempo, aproximadamente unos meses ya que no habíamos hecho ordenes, sin embargo aunque no hubiera ordenes muchas veces había contacto entre nosotros ya sea por correo o telefónico. Nuestro proveedor ciertamente no era un amigo cercano pero si era más que un conocido, un tipo que además trabajaba muy bien.  En lo personal, yo siempre pensé que el tenia un lado secreto en su vida relacionado con su preferencia sexual, sin embargo nunca considere que esto fuese algo valido o importante de ninguna forma.

Al preguntar mas a fondo me entere que había muerto en un hospital de virología y que su muerte había sido bastante fea. Mi esposa escucho de la esposa de una persona que estuvo ahí que el proceso de muerte duro aproximadamente una hora donde se produjeron convulsiones, asfixias momentáneas y gritos, al grado que lo tuvieron que amarrar a la cama hasta que murió en medio de una de las muchas convulsiones de un infarto. Resulta ser que murió de VIH, una enfermedad  que había contraído hacia tres años.