Quizá mi hermano pensó que nunca me llamarían y que su secreto estaría a salvo, pero no fue así. Un día mientras me encontraba en mi casa viendo la televisión, el teléfono sonó y un número extraño, con una lada del extranjero apareció en el identificador de llamadas. Atendí y del otro lado de la línea alguien comenzó a decir: “Hello Mr., we are talking from San Diego Real Estate to confirm your brother´s address. He gave us your phone number as a contact, so, can you help us?”. Tardé en comprender lo que me había dicho, pues mi inglés hablado no es el mejor de todos, pero no comprendía por qué me llamaba una agencia de bienes raíces. ¿Mi hermano quería comprar una nueva casa? Pero era todo lo contrario.

Al parecer fue mentira nuestra última conversación, donde me dijo que todo estaba yendo de maravilla y era la persona más feliz del mundo. Lo que sucedía es que mi hermano puso en venta su casa. No confirmé ni negué los datos, sólo les dije que me llamaran en 15 minutos pues estaba ocupado con un cliente, por supuesto que mentí, quería tiempo para preguntarle a mi hermano lo que estaba pasando. Entonces fue cuando me comentó que se había declarado en bancarrota y debía deshacerse de su casa para pagar su deudas y se regresaría a México, al parecer lo había perdido todo.

Una mala jugada en su trabajo por parte de uno de sus jefes, llevó a la quiebra a la organización, lo que trajo problemas legales y para pagarle a sus abogados gastó mucho dinero, por lo que ya no podía costear su vida llena de lujos. No eran tantos lujos pero la verdad es que vivía más que bien. Fue declarado inocente, a diferencia de sus jefes quienes sí fueron a la cárcel, pero aun así fue muy costoso el juicio, dejó de pagar deudas y muchas otras cosas. Lo molestaban los bancos y otras instituciones, pero no podía pagarles, la única opción era declararse en bancarrota, pero encontró la manera de sanear sus finanzas y su historial crediticio. Empezó a vender todo lo que tenía y regresaría a su país, donde sabía que yo lo apoyaría.

La ventaja de declararte en bancarrota es que las organizaciones que se encargan de cobrar deben dejar de hacerlo, pues estás informando al estado que no tienes dinero para pagarles, mientras que las instituciones que te cobran cosas como la casa o el auto tampoco pueden cobrarte, pero esa deuda no quedará saldada, tienes que hacerlo tú a través de plazos más largos de pagos. Pero mi hermano quiso ponerle fin de un solo golpe, por eso tomó la decisión de venderlos todo.

Lo principal que hace la ley por ti cuando te declaras quebrado es que pone fin al hostigamiento de los cobradores, incluso no permite que se te retenga el sueldo debido a las deudas que no has pagado, lo que ayuda a que tus finanzas no empeoren más de lo que ya están.